¿A QUÉ PUNTO ESTA LA CRISIS?

PRIMERA PARTE: DAR A LOS RICOS Y REPRIMIR A LOS POBRES

de Antonella Randazzo – 8 de agosto 2009


No se puede entender el curso de la crisis financiera y económica actual, si no se considera al Planeta en su conjunto. De hecho a causa de la llamada “globalización”, las suertes de los países están estrechamente entrelazadas y lo que ocurre en un lugar influye en otros.

En general se puede decir que las autoridades han aprovechado el momento de crisis para reforzar el sistema, alimentando su fuente de poder: los bancos. En otras palabras han sido sustraídos otros recursos a los pueblos, empeorando la situación de casi todos los países del mundo.

La reciente anticrisis ha sido aclarada por Gordon Browsn (1), que dijo estar poniendo en práctica la “recapitalización de los bancos y de las sociedades en dificultad”, o bien que todos los ciudadanos tenían que asumir sus deudas, sin tener ningún beneficio y aumentando desmedidamente la deuda pública.

Se intenta intervenir siempre en el interior del sistema, es decir reforzando las viejas estructuras, que han causado la crisis. Ayudar a los bancos y a las grandes industrias no resuelve los verdaderos problemas, es más, los empeora. Se aumenta todavía más la deuda pública, proponiendo nuevamente las mismas dinámicas de saqueo precedentes.

Las puestas en escena de los varios G8 y G20 esconden las únicas respuestas posibles de quien trabaja para el sistema mismo: dinero a usuales conocidos y represión de los pueblos que no lo aceptan.

El Pentágono prevé para el año próximo un 4% más de gasto y también China y Rusia habrían decidido aumentar el presupuesto militar.

Los países que sienten menos la crisis son los que han tomado las distancias del poder estadounidense y están actuando de manera relativamente autónoma, como Venezuela y Bolivia.

Hoy muchos países de Sudamérica tienen el PBI igual a 0, o bien negativo. La desocupación crece también porque afecta, y no poco, al sector turístico por lo que el consumo baja. Con la pobreza aumentan la criminalidad y las protestas y crece la militarización. De todo esto las corporaciones estadounidenses que producen armas sacan buenos provechos, se cree que al menos el 90% de las armas utilizadas por los carteles de droga mexicanos, son producidas por Estados Unidos.

En Honduras, las autoridades estadounidenses han financiado el enésimo golpe de Estado contra un presidente regularmente electo.

Pero ya no estamos en los años setenta del siglo pasado. Hoy todos saben quien organiza el golpe. Los hondureños no aceptan la dictadura y están haciendo de todo para restituir en el gobierno a Manuel Zelaya.

Hoy después del golpe, los pueblos hacen sentir su voz y los medios locales denuncian lo que está sucediendo. Ya no hay más peligro de que se piense que los Estados Unidos no tienen nada que ver, dado que todos saben que son precisamente ellos los productores de esas armas y los que adiestran a los golpistas. Además algunos países no dudan en ponerse del lado del legítimo presidente. De hecho el Presidente Boliviano Evo Morales así como el de Venezuela Hugo Chávez han condenado el golpe de Estado en Honduras y auspiciado el retorno de la democracia.

La Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) es cada vez más fuerte y acoge cada vez a más países. El 24 de junio pasado se desarrolló un encuentro extraordinario para incluir a Ecuador, Antigua & Barbuda y St. Vincent. Durante el encuentro se ha leído la declaración de sostén al Presidente Zelaya.

Honduras es prácticamente un país ocupado por Estados Unidos, ya sea económicamente, como militarmente, con la base militar Soto Cano, que hospeda a centenares de soldados y muchos aviones y helicópteros de combate.

Con el golpe se quiere alejar a Honduras de los países del ALBA.

Hoy (agosto de 2009) la lucha de los hondureños en contra de la dictadura continúa, apoyada por otros pueblos.

Es decir que existen muchas personas que quieren crear un orden diferente de tipo bolivariano o islámico. Por éste motivo las tropas imperialistas tienen mucho por hacer, interviniendo en las zonas más “calientes”, en Sudamérica, Medio Oriente y algunas zonas de África y Asia.

En particular en el frente Anti-islámico, los somalíes, los paquistaníes, los afganos y los palestinos están padeciendo la escalada militar que para muchos implica la muerte. También en Sudamérica son muchos los países perseguidos por el imperio, en el intento de impedir la emancipación política y económica. Recordamos en particular a México y Colombia, cuya población padece un nivel de militarización increíble. En éstas militarizaciones o guerras no solo mueren “terroristas” o “narcotraficantes”, como dice la Televisión. Mueren personas comunes, que la única culpa que tienen es la de no querer un sistema tirano y opresor (ver http://www.disinformazione.it/significato_terrorismo.htm).

En los últimos años las tropas estadounidenses han adiestrado personal militar y estipulado acuerdos con las autoridades locales para poder tener bajo control a los grupos que no aceptan un gobierno inicuo. Por ejemplo, Washington y Colombo han firmado el "Access and Cross Servicing Agreement", que permite a las unidades de Marina y Aviación estadounidenses utilizar las infraestructuras de Sri Lanka. Esto ha librado el camino a interminables bombardeos indiscriminados, que han matado a muchas personas. Para agravar la situación, el ejército ha impedido incluso que la ONU y la Cruz Roja ayuden a la población civil.

¿Contra quiénes son las guerras? ¿Contra los “talibanes” o “terroristas” como nos dicen? ¿Tenemos que creer que existen amedrentados grupos de árabes fundamentalistas que irracionalmente se ponen en contra de quien tiene una fuerza militar sin igual? ¿Y cómo es que estos locos tengan toda esta necesidad de morir lo antes posible?

La verdad es que no se trata de estos amedrentados grupos de “terroristas” sino de personas, muchas personas, en algunos casos (como en Irak y Afganistán) de pueblos enteros oprimidos, que tratan de salir de la opresión. No son locos desafiando el poder imperial, porque la lucha puede coincidir con la misma posibilidad de sobrevivencia. O bien en los países del tercer mundo sobrevivir significa casi liberarse de ese grupo de poder que obliga al hambre y la miseria. En muchos casos más que una lucha por la libertad es una lucha por la supervivencia.

Para justificar guerras y represiones tratan de entrometer a Al Qaeda por todos lados. En Afganistán, incluso nuestros soldados matan personas y niños, pero no se dice, como si esas vidas no tuvieran valor. Los afganos saben perfectamente de que parte están los italianos y no los quieren, aunque nuestras publicidades quieren hacernos creer lo contrario. ¿Querríais vosotros a quien se instala en vuestra casa y pretende que aceptéis sus reglas, si no os mata? ¿Y a sus cómplices los querríais?

Para algunas grandes sociedades la “crisis” ha sido como un regalo del cielo. Por ejemplo, la industria Finmeccanica ha tenido en el 2008 un crecimiento del 32% con respecto al año anterior. Los más pedidos serían los helicópteros (+28%), en particular los mortales helicópteros de guerra Agusta Westland, los A129 "Mangusta" o los"Combat".

Este año nuestro país ha firmado con la Dirección General de Armamentos Aeronáuticos (Armaereo) del grupo Finmeccanica Agusta Westland un contrato por el suministro al ejército italiano de 16 helicópteros CH47F "Chinook" de un costo de 900 millones de euros.

Habéis comprendido bien, nuestras autoridades lloran miseria y están obligando a los italianos a vivir en condiciones cada vez peores para pagar armas, aviones de guerra y“misiones” militares en el exterior, además de abultar los bolsillos de los usuales conocidos a través de la estafa de la deuda.

He aquí cual es la verdadera respuesta a la crisis, más allá del saqueo llamado “ayuda a los bancos” está también la respuesta militar con relativos gastos.

Se habla de “potencias económicas emergentes de Asia”, China en particular, sin tomar en consideración que el desarrollo de este país está insertado dentro de la dinámica económica globalizada. Es decir, China sirve para vender maquinarias y para producir a bajísimos costos. China es también útil para contraponer otra potencia al viejo imperialismo de molde estadounidense y para tener a alguien a quien acusar de antidemocracia, elogiando a la democracia occidental.

Pocos tienen en cuenta el hecho de que el milagro asiático está basado sobre la explotación de millones de trabajadores y sobre las durísimas represiones contra quien sea que proteste. Obviamente con la crisis han caído las exportaciones, produciendo algunas quiebras y el aumento de la desocupación.

El Presidente Chino Hu Jintao ha dicho que ya sea China como Estados Unidos están cercanos y “comparten el peso de importantes responsabilidades en todos los campos para hacer frente a la crisis internacional”.

Pero está claro que China, teniendo un crédito astronómico hacia los Estados Unidos, debe reasegurar a los inversores, pero ciertamente no ignora que en un futuro podrían cambiar las cosas entre ambos países, no estando China dispuesta a invertir en cosas que ya no convienen. El jefe de gobierno chino Wen Jibao, ha declarado a “Telegraph”: “querría hacer…una apelación a los Estados Unidos, para que honren su palabra y continúen siendo una nación creíble y garanticen la seguridad de las inversiones chinas”.

Los Estados Unidos ya no tienen esa credibilidad y ese prestigio que tenían hace algunas décadas y hoy se encuentra en vilo, como si estuvieran a punto de desmoronarse de un momento a otro. El desmoronamiento será definitivo, cuando los pueblos ya no reconozcan ningún valor al dólar. Este desmoronamiento parecería ser inevitable tarde o temprano y cambiará notablemente la situación global a favor de quien hoy trata de liberarse de la opresión imperial.

¿Y en Europa qué está sucediendo?

En Grecia las autoridades han intentado crear un fuerte racismo contra los inmigrantes, para hacer desahogar la rabia acumulada de los ciudadanos a causa del grave empobrecimiento. Se ha tratado de crear odio hacia la comunidad islámica, que en ocasiones ha sido reprimida por las fuerzas del orden. Según algunos, hasta han desempolvado grupos de extrema derecha conniventes con las fuerzas policiales para agredir inmigrantes (como ha sucedido en mayo) y crear separación y odio.

Así como también en nuestro país se quiere crear una clara división entre autóctonos e inmigrantes, de manera de distraer a las personas de las verdaderas causas de sus problemas y que se desahoguen de otra manera en vez de activar las verdaderas y justas luchas contra el sistema.

Países como Francia, Bélgica y Gran Bretaña, están viviendo una durísima temporada de protestas. Se lucha por el puesto de trabajo, contra el trabajo precario, o por los mínimos derechos que se han perdido en el proceso de “privatizaciones y recortes al gasto público”.

Hace algunos meses la metodología fue la del secuestro. Es decir, los trabajadores secuestraban a personajes del “middle management”, que habían hecho la “reestructuración” a través de los despidos.

En el período marzo-abril, sucedieron muchas cosas de este tipo.

Por ejemplo, los obreros del establecimiento de Grenoble de la Cat, productor de maquinarias para la construcción, que despidió a más de setecientas personas, han secuestrado a cuatro ejecutivos, para solicitarles la mantención de los puestos de trabajo. El mismo Sarkozy ha sido consultado para resolver este problema.

En Bélgica, una veintena de trabajadores de FIAT, de la concesionaria de Chaussée de Louvain, el 9 de abril pasado, han tomado como rehenes por cinco horas a tres ejecutivos, como método de protesta contra el cierre del sector de reparaciones del taller de Bruxelles-Meziers.

Sin duda se trata de la degeneración en una situación muy grave, que requeriría estrategias mucho más eficaces, si hubiese un contexto verdaderamente democrático. Los políticos y los sindicalistas son quienes deberían encontrar las soluciones, pero esto no sucede. Los trabajadores están cada vez más solos y cada vez con menos derechos y pueden reaccionar de forma desesperada.

En Gran Bretaña incluso hay quienes les piden a los trabajadores que trabajen gratis. De hecho, hace poco, la empresa British Airways ha pedido a sus empleados que trabajen gratis por un período. Pero quien sabe porque esto nunca se le pide a los ejecutivos de alto nivel, que embolsan sueldos millonarios.

En Italia Berlusconi y sus compadres se jactan de ocuparse de quien está a niveles de ingresos medio-bajos, maquinando soluciones como quitar el Ici (impuesto municipal sobre la propiedad) o la “tarjeta social” (que a menudo está vacía). Obviamente se trata de ridículos paliativos, en un país en el que ha sido legalizada la explotación laboral y un pequeño grupo de personas se enriquece a costa del empobrecimiento de todos los demás. En estos meses el nivel de desocupación está creciendo notablemente y ningún político está ofreciendo soluciones serias.

Algunos autores están convencidos de que la “crisis” ha sido creada a propósito por temor a que los pueblos puedan adquirir nuevas fuerzas para derribar el sistema. El mismo Samuel Rothschild, en junio de 2008 confesó al "Financial Times":

“El Crédito crea dinero. En todo caso, visto que dinero y poder son sinónimos y visto que el poder debería ser concedido en un modo selectivo, también el objetivo del préstamo merece consideración. El reciente “pánico bancario” ha sido autoinfligido. Los banqueros han abusado de su privilegio de creación del dinero….Un dólar subvalorado y una enorme liquidez, desencadenada por un exceso de préstamos bancarios, han provisto la causa para la burbuja especulativa del petróleo, de las casas, de las acciones, de las comodidades”.

En muchos casos no es el trabajo que falta, sino la liquidez, es decir la “crisis” no se debe a nada más que al poder de los bancos de dar o negar el dinero. Escribe el periodista Tomasso Cerno: “El drama de muchas empresas no son ni siquiera los pedidos… Es el dinero líquido que falta. Nadie paga más a nadie. Y así acumulan mercadería que ya no entra más en los depósitos. Millones de metros cúbicos de stock, que peligra en quedar como tal”. (2)

Obviamente esto no podría suceder si nuestro país gozase de soberanía monetaria y si no fuese esclavo del clan de los banqueros.

Los ingleses son siempre más intolerantes hacia los gobiernos que solo defienden los intereses de los grupos hegemónicos, el poder reacciona mal. Precisamente en mayo pasado, en ocasión del G20, parece ser que se haya utilizado policías para incitar a los manifestantes y así poder reprimir, como ya parece suceder en casi todos los vértices de los países más “desarrollados”.

El hecho ha sido puesto en evidencia por el parlamentario Tom Brake, que ha comentado haber visto policías de civil, que incitaban a los manifestantes en contra de los policías. Brake acusa al jefe de la Policía Metropolitana, el Sir Paul Stephenson y asegura poder probar lo que dice simplemente mostrando videos filmados.

Un sistema que intenta incriminar a los disidentes poniendo en escena los “motines” ciertamente no puede definirse civil y democrático. Los ingleses lo han comprendido ya desde hace tiempo y de hecho son muchas las organizaciones que luchan por los derechos humanos y son cada vez menos los ciudadanos ingleses que van a votar.




¿A QUÉ PUNTO ESTA LA CRISIS?

SEGUNDA PARTE: ¿REVOLUCION O EVOLUCION?


Algunos autores hacen notar que las crisis sirven también para renovar el miedo y producir un shock. Observa la periodista Naomi Klein: “He regresado a los orígenes de la metáfora de la shockterapia y he comenzado a leer sobre su utilización en el contexto psiquiátrico y en la tortura… he visto como la CIA habla de la importancia de poner a los prisioneros en estado de shock… porque no pueden defender sus intereses, se vuelven infantiles y retroceden… Por lo tanto he comenzado a pensar como sería si se aplicara a gran escala. La explotación de la crisis y del shock se había usado muy a conciencia por los libres especuladores financieros radicales… Milton Freedman escribió en 1982, ‘solamente una crisis real o percibida produce un cambio real’ y admitía que sus ideas y su visión de un mundo radical y privatizado no podrían ser impuestas en ausencia de una crisis… pero pienso que en la mayor parte de los casos no importa lo que se quiere realizar, sino la aptitud psicológica que prepara al desastre para que cuando la crisis golpee estén listos para aceptar lo que harán.” (3)

En otras palabras el sistema actual no podría despedir a ultranza, dar mucho dinero a los bancos, o imponer una militarización férrea, si no hubiera una “crisis”. Las crisis servirían también para permitir a las autoridades de hacer aceptar cosas, que de otra manera serían inaceptables. De hecho, no es ciertamente una solución militarizar, dar dinero a los más ricos o quitar el trabajo. La solución es quitar el poder a quien lo ha usurpado. Algún autor con datos en la mano, ha hablado de una grave crisis de los derechos humanos. Como surge de los datos de Amnesty International, en muchos países, con la excusa de la “crisis”, no se respetan los derechos humanos.

Explica el portavoz de Amnesty Italia, Riccardo Noury: “Los derechos humanos ya sacrificados en nombre de la ‘guerra al terror’, han sido puestos nuevamente en segundo plano, por esta nueva emergencia. La recesión además de empeorar las condiciones de vida ha alimentado la inestabilidad política y la violencia de masa y ha sido usada para justificar una dura represión del disenso: desde Irán a Zimbawe, desde Guatemala a Siria, desde Turquía a China. El clima de inseguridad ha vuelto aún más vulnerables a países que ya vivían graves dificultades, desde Afganistán, donde el clima de inestabilidad ha perjudicado el acceso a la comida, a la asistencia médica y a la instrucción, a Pakistán, precipitado en una espiral de violencia. Tenemos que ser conscientes de que la pobreza no es un accidente inevitable, sino el fruto de decisiones y políticas reversibles. La crisis que estamos viviendo no es solo financiera, es una crisis de derechos humanos y es justamente a los derechos humanos a los que debemos regresar, en los derechos humanos tenemos que buscar la solución.

Por estas razones hemos lanzado la nueva campaña ‘Yo pretendo dignidad’, para devolver la dignidad a los prisioneros de la pobreza al fin de que puedan cambiar su vida y convertirse ellos mismos en autores de este cambio”. (4)

Algunos se preguntan cuándo explotarán las rebeliones. Algún otro habla de “revoluciones productivas”, tomando como ejemplo la que se hizo en muchas fábricas argentinas. Los obreros sin ninguna violencia o protesta, entraron en las fábricas y reactivaron la producción. Ahora, bajo el control de los obreros, muchas fábricas producen utilidades que se dividen igualmente entre todos los trabajadores.

En efecto el grupo de poder tiembla cuando los pueblos comienzan a creer en sí mismos y toman las riendas de la situación. No hay necesidad de ideologías, de partidos, o de gurús, estas cosas las han creado las mismas personas que nos oprimen. Sólo es necesario creer en sí mismos y no sostener más al viejo régimen.

Algunos sostienen que el grupo hegemónico y sus siervos tienen miedo y no saben que más hacer. Algunos autores hacen notar que están sucediendo muchas cosas y que las luchas de los pueblos no siempre se hacen con el viejo estilo.

El periodista y escritor Paul Hawken, luego de haber hecho muchas conferencias en distintas partes del mundo, se dio cuenta de la existencia de un movimiento compuesto por millones y millones de personas que han intentado cambiar el sistema actual.

No se trata de un movimiento del tipo tradicional, éste tiene dimensiones que ningún otro movimiento ha tenido nunca antes y es minimizado por las autoridades para tratar de que no se comprenda que el mundo de hoy es verdaderamente distinto al de otras épocas.

Hawken explica en su libro titulado “Moltitudine inarrestabile” (Multitud imparable), como ha nacido el más grande movimiento del mundo y porque ninguno se ha enterado”.

“Lo que salta a los ojos es indiscutible: fusiones coherentes, orgánicas, auto gestionadas, que reúnen decenas de millones de personas que trabajan por un cambio… Las personas no siempre saben leer y escribir o son instruidas. Muchos individuos en el mundo son pobres y sufren de enfermedades crónicas.

No siempre los pobres logran procurarse la comida necesaria para una alimentación correcta y tienen que luchar para nutrir y educar a sus hijos. Si personas con cargas tales, logran ir más allá de sus dificultades cotidianas y actuar con el objetivo claro de luchar contra la explotación y trabajar para la reconstrucción, entonces se está preparando algo verdaderamente poderoso… Curar las heridas del mundo y las de sus habitantes no demanda santidad o un partido político, sino solo un buen sentido y la perseverancia. No se trata de una actividad liberal o conservadora, se trata de un acto sagrado. Es una empresa enorme que ciudadanos comunes y no gobiernos autoproclamados u oligarcas, están llevando adelante en todo el mundo. Según algunos historiadores y analistas, los movimientos existen solo cuando poseen un núcleo de creencias ideológicas o religiosas. Además no existen en el vacío total: un líder fuerte, protagoniza cualquier movimiento y a menudo constituye el eje intelectual, incluso después de que ha muerto. El movimiento que describo en este libro, como ya he dicho, no se identifica con ningún líder y en consecuencia representa un fenómeno social totalmente distinto… El movimiento nace y se difunde en todas las ciudades y países, comprendiendo prácticamente cada tribu, cultura, lengua y religión, desde los Mongoles a los Uzbekos, a los Tamiles. Está compuesto por familias hindúes, estudiantes australianos, agricultores franceses, personas sin tierras del Brasil, bananeros de Honduras, los ‘pobres’ de Durbán, habitantes de las aldeas en Irian Jaya, tribus indígenas bolivianas y amas de casa japonesas. Sus líderes son agricultores, zoólogos, zapateros y poetas. Ofrece un sostén y un sentido a miles de millones de personas en el mundo.

Este movimiento no puede ser dividido, porque está extremadamente fraccionado, es una colección de pequeños grupos con enlaces muy abiertos… Imaginaos la existencia colectiva de todos los seres humanos como un organismo, de los que se apoderan actividades inteligentes, respuestas inmunitarias de la humanidad para resistir o curar los efectos de la corrupción política, economías enfermas y degradación ecológica, independientemente del hecho de que sean causados por el libre mercado, por la religión o por ideologías políticas. En un mundo que se ha vuelto demasiado complejo a causa de ideologías restrictivas, incluso la misma palabra ‘movimiento’ puede resultar limitante para describir tal proceso. La escritora activista Naomi Klein, lo llama ‘el movimiento de los movimientos’… Por primera vez en la historia, a un gran movimiento social no se lo mantiene junto por un ‘istmo’. Lo que lo une son las ideas, no las ideologías. Hay una gran diferencia entre ambas: las ideas hacen preguntas y liberan; las ideologías justifican y mandan… Si existe un sueño común a todo el movimiento, a pesar de su diversidad, es el de un proceso: en una palabra, la democracia, pero no aquella practicada y corrupta de las multinacionales y de los estados modernos”. (5)

El libro de Hawken hace comprender cómo los modelos económicos son desastrosos. Estas ideologías han sido creadas por las mismas personas que han creado y protegen el sistema.

Para cambiar sería necesario simplemente “evolucionar”, o bien comprometerse en lo que puede producir un crecimiento individual y colectivo.

No olvidemos algo que ha sucedido el 30 de septiembre de 1999, en Seattle, en ocasión de la Conferencia de Ministros del WTO (Organización Mundial de Comercio). Un evento que ha hecho asustar mucho a los “stegócratas” (del greco “stegos” que esconde) (6) que en el G8 de Génova, previsto para el 2001, planearon una dura represión. En Seattle se presentaron centenares de pequeñas organizaciones de ciudadanos, provenientes de muchas partes del mundo, para pedir cuentas sobre el comportamiento del WTO.

No se trataba de “fanáticos” o extremistas violentos, como lo han descrito los medios, sino de personas comunes, educadores, agricultores, obreros, monjas, estudiantes, etc. que se estaban preocupando por el futuro del planeta y de la humanidad. No tenían ninguna ideología estrambótica y ciertamente no se oponían al comercio, pero pedían que hubiera reglas que no sometiesen los débiles a los más fuertes.

Institutos como el WTO, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) actúan sin tomar en consideración de ningún modo los intereses de los pueblos. Para ellos fenómenos como el paro, la desocupación, la miseria y la muerte por hambre, no existen, o bien hay que minimizarlos.

No existe nunca ninguna responsabilidad para las aberraciones económicas producidas por el modelo que ellos imponen. Economistas al servicio del poder consideran un mundo al revés: en el que no son las personas las protagonistas, sino las cosas materiales, que deben ser administradas por colosos societarios, dominados por una ciega e inhumana avidez.

Los que manifestaron en Seattle sabían que algunos mecanismos puestos en escena por la globalización del comercio, habrían causado la pérdida de “la resistencia económica, o bien la capacidad de las economías regionales, de resistir a los ciclos de rápido crecimiento y de recesión. Es más, incluso la seguridad económica ha desaparecido. Cuando las comunidades dependen casi por completo de fuentes de producción lejanas a miles de kilómetros, hasta continentes enteros, estas se convierten en ciudades fantasmas delimitadas por “fastfood” y gigantescos “hard discount”. (7)

Nuestros medios de comunicación quieren convencernos de que no está sucediendo verdaderamente nada importante y nuestras autoridades nos inducen a creer que sólo ellas pueden afrontar y resolver los problemas y mientras tanto los empeoran.

Algo es cierto: no será el mismo sistema que ha creado los problemas el que nos sacará de ellos. Hay que hacer algo a la fuerza.

¿Qué se puede hacer en concreto para tomar las distancias del sistema? Muchas cosas, por ejemplo:

-Entender cómo manipula el sistema, o bien cómo crea el consenso e induce a las personas a actuar en contra de sus mismos intereses. Estudiar textos que puedan hacernos comprender estos mecanismos. Entender cómo nosotros mismos podemos ser condicionados. NADIE ES INMUNE.

-Entender qué estrategias financieras, económicas o mediáticas está utilizando el grupo dominante, para tener bien claros los casos de crímenes contra las personas y los pueblos. Por ejemplo: entender que en Afganistán los están llamando “terroristas” a todos, incluso a la legítima resistencia.

-Entender los intentos del sistema para impedir una mayor consciencia, utilizando el miedo u otras técnicas. Por ejemplo: entender que la reciente emergencia de pandemia ha sido utilizada además para crear miedo y distraer la atención.

-Entender la singularidad histórica del período en el que estamos viviendo. A este fin hay que preocuparse de estudiar libros independientes, que ayuden a comprender nuestra verdadera Historia, aquello que no nos ha sido enseñado en las escuelas.

-No desarrollar ninguna actitud facciosa, o “síndrome del enemigo”. No hay ningún verdadero enemigo. Simplemente se trata de tomar conciencia de una situación precisa: los pueblos se han des responsabilizado, encomendándose a autoridades externas, que se han aprovechado de esta situación para crear una realidad funcional a su poder: han hecho creer a los pueblos que son impotentes y han suscitado miedo y sumisión, incluso a través de las tantas ideologías orquestadas a este fin. Ahora se trata de hacer el proceso inverso: responsabilizarnos y retomar la soberanía que nos pertenece. Un proceso que ya ha comenzado. El simple hecho de darse cuenta de la situación, implica comenzar a cambiar.

-Practicar la desobediencia civil en muchas formas. Por ejemplo: no comprando productos de corporaciones criminales, o bien no dando apoyo alguno, a los políticos corruptos.

-No preocuparse del juicio de otros. Siempre habrá alguien que trata de acusar de excesivo idealismo a quien habla de transformación. Siempre ha sucedido así: quien quiere realizar algo nuevo, es ridiculizado al inicio. Cada cosa nueva, al inicio parece extraña o difícil de realizar, pero si todos renunciasen no se daría ninguna transformación. Hay que tener también en cuenta que desde hace siglos recibimos condicionamientos que nos inducen a pensar que las cosas nunca cambiarán y que si lo hacen es porque las autoridades así lo han querido.

-Compartir con los demás los conocimientos y la conciencia que hemos adquirido. Obviamente sin la intención de imponer nada a nadie, sin guardar rencor hacia quien piensa de forma distinta.

-No pretender que todos estén de acuerdo en todo, se puede colaborar incluso sin compartir todo. El punto principal es comprender que es necesario hacer algo, para cambiar y que existe un grupo que trata de llevar adelante un sistema secular que debe ser derribado porque produce miseria, guerras y crímenes.

-Evitar alimentar la mente con “basura mediática”, como programas televisivos de baja calidad o revistas de chimentos. Al contrario, practicar actividades sanas, culturales, sociales o artísticas.

-Profundizar en el tema de los movimientos llevados a cabo por los nativos americanos, personas del Tercer Mundo, o ciudadanos de otros países. Entender lo que está sucediendo verdaderamente en el mundo.

Entender eso que la televisión no nos dirá nunca.

Habituarse a pensar en la posibilidad de un mundo distinto. Por ejemplo, como dice Hawken, preguntarse: “¿Cuáles son las características necesarias para el leadership (liderazgo), cuando el poder se origina desde lo bajo, en vez de bajar desde lo alto? ¿Qué aspecto tiene una democracia en la cual el poder no está en manos de una minoría? ¿Qué busca un mundo en el cual las soluciones a nuestros problemas, llegan desde lo bajo? ¿Qué sucederá si entramos en una etapa de transición del desarrollo humano, en el cual lo que funciona resulta invisible, porque muchas miradas están puestas en el pasado? ¿Qué sucederá si algunos valores fundamentales son difundidos nuevamente en todo el mundo y animan complejas y significativas redes sociales que representan los gobiernos futuros?”

Muchos activistas por los derechos humanos están cansados de ser etiquetados, o de pasar por locos solo porque se han percatado de que el sistema se basa sobre los crímenes y no lo aceptan. No está loco quien denuncia los crímenes, pero sí quien trata de no verlos, o acepta un sistema tan inicuo.

Cambiar es el dictado del futuro de la humanidad y continuar negando la evidencia de los hechos significa convertirse en cómplices de los criminales.

Tengamos en cuenta que los cambios no pueden suceder de golpe: es necesario que antes sucedan dentro nuestro. Ciertamente no se puede cambiar la realidad sin antes cambiarse a sí mismo.

Recordemos que la base del viejo poder era precísamente la manipulación mental y por lo tanto solo saliendo de ésta manipulación podremos concebir una realidad distinta, ya no dominada por personajes corruptos y dispuestos a todo para proteger privilegios o poderes.

Es necesario en primer momento concebir los cambios, o bien creer posible una realidad en la cual son las personas comunes las que tienen la soberanía política y monetaria y no la pierden a favor de partidos o instituciones estafadoras.

Creer en el cambio es importante, es más, es fundamental. Es cierto que no puede cambiar una persona que no se siente capaz de hacerlo y no puede mejorar la realidad quien se cree impotente.

Citando Hawken “En el bien y en el mal”, hoy ocupamos un planeta humano y guiamos muchas de sus fuerzas evolutivas… Las acciones humanas influirán en el destino de todos los seres vivientes, porque no existe un lugar en el planeta sobre el cual nuestra actividad esté ausente…”La evolución es optimismo en acción”.


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NOTAS

1) Discurso hecho por Gordon Brown el 13 octubre 2008 en la Ciudad de Londres

2) http://novoordo.blogspot.com/2009/07/la-crisi-finanziaria-mette-la-strizza.html

3)http://www.youtube.com/watch?v=GIhcfVePAoE&eurl=http%3A%2F%2Fwww%2Ementereale%2Ecom%2F&feature=player_embedded

4)http://it.peacereporter.net/articolo/16002/%27Questa+%26egrave%3B+una+crisi+dei+diritti+umani%21%27

5) http://www.moltitudineinarrestabile.it/

6) Para comprender el concepto de "stegócrata"

7) http://www.moltitudineinarrestabile.it/