PRUEBAS TECNICAS DE GOLPE

Una semana inolvidable de cosas terribles, grandes y pequeñas


Ha sido una de las semanas más dramáticas de los últimos años.

1. El gobierno ha elaborado sus normas sobre la «seguridad» en realidad propias y verdaderas leyes raciales: ha privado de la asistencia médica (con la amenaza de ser denunciados) a los inmigrados sin papeles, ha impuesto una tasa étnica de estancia para inmigrados y rom (gitanos), la inscripción en listas obligatorias para los vagabunos, la legitimación de bandas leguistas (de la Lega Nord, partido político italiano de la Padania), alias «rondas padanas» …

2. El gobierno ha presentado su contrareforma de la justicia, que cambia los rasgos del sistema judicial en Italia, vuelve casi imposible investigar sobre los políticos y los potentes y contiene una enésima norma “ad personam” para Berlusconi (hablaremos de ello pronto).

3. El caso Eluana Englaro, dolorosísimo, delicadísimo, ha sido tomado como pretexto para lanzar un ataque a los equilibrios constitucionales, al presidente de la República, a la Constitución republicana (que hay que cambiar porque, según Berlusconi, fue escrita “hace muchos años bajo la influencia del fin de una dictadura y con la presencia de fuerzas ideadas a la mesa que tenían como punto de referencia la Constitución rusa como un modelo en el que inspirarse.

Estamos en las pruebas técnicas de golpe. Con el desafío al jefe del Estado y a la denigración del Documento constitucional sobre el que también Berlusconi ha jurado. Todo ha sido elaborado en un clima de embrollo, de insoportable vuelco de la verdad: nosotros estamos por la libertad y la vida, contra los que están por el Estado y por la muerte, ha dicho el presidente del Consejo. Pero es precisamente la libertad de elegir que está atacando, imponiendo una disciplina de Estado en los así llamados temas éticamente sensibles, imponiendo una ética obligatoria de Estado. Y así: dicen que están a favor de la vida porque obligan al ensañamiento médico en una persona cuya vida verdadera había terminado hace 17 años y contemporaneamente hacen una ley que niega la vida a las mujeres y a los hombres vivos, diciendo a los médicos que denuncien a los clandestinos. Y con un ministro de la República, Roberto Maroni, que declama que hay que “ser malos” con los inmigrados clandestinos, demostrando que no sabe lo que son las instituciones, que no pueden ni deben de ser ni buenas ni malas.

Y los italianos-buena-gente por una fama injustificada, demuestran enseguida que son como les quiere el ministro: intentan linchar (y no es la primera vez) a un rumano borracho que acababa de matar a un hombre en un accidente de carretera. Si, están saliendo fuera los italianos malos que tanto gustan al ministro, los italianos de las rondas, de la justicia por mano propia. Los italianos que se han vuelto malos. Legitimados por el gobierno y por los hombres de partido que dan el ejemplo. Como Roberto Manenti: intendente de la Lega Nord de Rovato, en provincia de Brescia, conocido por sus batallas a favor de la moralidad y contra la prostitución, que en estos días ha sido condenado a seis años por haber violado una prostituta rumana de 19 años. Como Massimo Ponzoni, asesor de la Región Lombardia, condenado a abatir, él que es asesor del Ambiente, sus dos chalets desmesurados en Brianza. Como Silvio Berlusconi: un presidente del Consejo que dice que, para evitar las violaciones, se necesita un carabinero como escolta de cada mujer bonita. Dando a entender como concibe la violación contra la mujer: si una mujer es guapa, es natural que los hombres estén tentados de violarla. Mientras tanto, a una mujer guapa que Silvio había recomendado al presidente de la RAI fiction Agostino Saccà, en las famosas interceptaciones, ha llegado finalmente un pequeño premio: Elena Russo hace de testimonio de Nápoles liberada de la basura en una publicidad progresista pagada por la presidencia del Consejo.

Mientras tanto la crisis económica y social avanza inexorable, el así llamado federalismo aprobado por el gobierno tendrá costos insostenibles en tiempos de crisis y multiplicará la casta. Pero Berlusconi sigue derecho. Desafía a las instituciones y la Constitución. Procede con sus pruebas técnicas de golpe. Y quien no está de acuerdo que se prepare para lo peor. Una pequeña muestra: los obreros de Pomigliano d’Arco que querían hacer huelga han sido masacrados por la policía. Hacía mucho que no sucedía.


Gianni Barbacetto

Fuente: societacivile.it

8 de Febrero 2009