
Grasso: “Entidades externas han armado Cosa Nostra” ¿Pero quienes son?
Ha pasado poco más de una semana desde cuando el Fiscal General Antimafia Piero Grasso, que ha sido invitado a la inauguración del Instituto superior de técnicas investigativas del Arma en Velletri, ha explicado una vez más, con palabras más que de preocupar, la naturaleza real de Cosa Nostra.
“Es un enorme error considerar Cosa Nostra un “antiestado”, porque a veces está dentro del Estado y su connivencia con el sistema de poder es mucho mas que una simple hipótesis invetigativa”. A pesar de estas gravísimas declaraciones, la noticia no ha tenido prácticamente ninguna resonancia. El bombo mediático sigue propugnando una concepción de la mafia siciliana (pero se pudiera aplicar un discurso analogo tambien respecto a otras asociaciones criminales), limitada a la violencia o al enfrentamientdo entre familias por el predominio del territorio y para dividirse el “pizzo” (sobornos) al día siguiente del arresto de Provenzano o de los demás super-profugos haciendo preveer una derrota de la asociación mafiosa. O haciendo creer que la represión judicial o militar pueda bastar para resolver este atávico problema que aflije a nuestro Pais”
Y sin embargo el Fiscal general ha sido bastante claro: “La fuerza de la mafia es esa zona gris constituida por individuos que viven en la legalidad, que proporcionan un respaldo de asesoramiento en lo que se refiere a asuntos legales, a inversiones, a ocultar fondos, a gestionar el inmenso potencial económico de la organizacion criminal”.
Más dramático todavía: “la mafia, aunque siempre ha tenido sus propios intereses, ha sido portadora de intereses ajenos: en muchísimas ocasiones entidades externas han armado su mano”.
Una declaración como esta hubiera tenido que desencadenar un problema el fiscal general hubiera tenido que ser sumergido de preguntas y de protestas por parte de los grandes medios de comunicación, todos en fila para pedirle explicaciones de lo que ha declarado, que se añade a las palabras que fueron pronunciadas hace un año: “Cosa Nostra, en alguna ocasión, ha sido también el brazo armado del Estado”.
Sin embargo nada. Silencio y el silencio, explica el Fiscal General, es el oxígeno de la mafia. Quizás nos hemos acostumbrado demasiado al muro de goma contra el cual rebotan las aisladas voces desesperadas de los familiares de las víctimas. La mafia, su verdadero poder y el estrabismo subversivo de la que se ha hecho protagonista, ya no hacen noticia. Ya no interesan.
Sin embargo, desde nuestro pequeño punto de observación, nosotros quisiéramos saber por parte del Fiscal General ¿quiénes son estas “entidades” que han armado Cosa Nostra? ¿Donde están? ¿En qué sectores concretos del poder se anidan? ¿El Bancario? ¿El Financiero? ¿El Religioso? ¿El Institucional? ¿Están en las Fuerzas del Orden?¿En los Ministerios? ¿En las Universidades? ¿En la Masonería? ¿En los Servicios Secretos? ¿En el empresariado? ¿En la abogacía? ¿En las Municipalidades? ¿En los países extranjeros? ¿En los sindicatos?
¿Qué poder representan? ¿Tienen que ver con los ideólogos de los estragos del '92 y del '93 y con los precedentes? ¿Qué relación tienen con la zona gris? ¿Qué intereses han satisfecho los estragos? ¿Económicos? ¿Políticos? ¿Subersivos? ¿Los tres? ¿Otros?
Sabemos que no es posible conocer los nombres de sujetos individuales que quizás están siendo investigados, pero quisiéramos que el Fiscal contestase a estas preguntas para mantener viva la atención de todos y poner la cuestión mafia en su dimensión real: la de un poder entre los poderes. Siempre fuerte y tan infiltrado en los pliegues de la sociedad como para parecer invisible y todavía hoy muy lejos de ser derrotado.
7 de noviembre 2008