LEED ATENTAMENTE ESTE ARTICULO DEL CONOCIDO PERIODISTA ITALIANO GIULIETTO CHIESA.
OTRA VOZ QUE GRITA EN EL DESIERTO.
GIORGIO BONGIOVANNI

Osama Bin Laden fue asesinado.
14 de enero 2008
*Debería poner el signo interrogativo, por prudencia.
Yo no lo he visto, no tengo pruebas.
Pero la persona que dice que ha sido asesinado no era una persona sin
importancia en la escena pakistaní.
Y su muerte, muy reciente, me parece como si fuera una confirmación
indirecta de la validez de su revelación. Por esta razón no pongo el signo
interrogativo. Que lo pongan los maestros del periodismo – italiano y mundial –
que han callado, así como han hecho con
las miles de verdades del 11 de septiembre, también lo hacen con esta noticia.
Durante más de dos meses. Exactamente dos meses y 11 días. Porque esta noticia,
con
La autora se llamaba Benazir Bhutto. El lugar de la revelación el
programa en ingles de Al Jazeera “Over the World” presentado por David Frost,
que precisamente comenta con Benazir el atentado del pasado octubre que había
provocado 158 muertos, la primera vez que regresó a su patria (http://www.megachip.info/ para ver el video).
Benazir dice, textualmente que “the man who murdered Osama Bin Laden” (el hombre que ha matado a Bin Laden” es Omar Sheikh. He observado con atención (y muchos otros antes que yo): y los labios dicen precisamente esto. Alguien recordará que Omar Sheik es ese agente del servicio secreto militar pakistaní ISI que transfirió 100 mil dolares a Mohammed Atta el día antes del atentado del 11/9. Aquí termina la noticia y empieza el escándalo, es más, una montaña infinita de escándalos, uno dentro de otro. El primero deja sin palabras. Al Jazeera recibe la noticia en directo. Su presentador, David Frost, un hombre experto, parece que no se da cuenta. No interrumpe a Benazir, no pide aclaraciones.
El segundo
escándalo es el silencio de todos los medios de comunicación occidentales (y
obviamente italianos). Incluso en el caso de que Benazir Bhutto hubiese
declarado algo falso, su declaración hubiera sido una bomba atómica en el panorama mundial. Al menos para
desmentirla. Sin embargo nada. Silencio. ¿No se dieron cuenta? Miro al contador
de You Tube, esa noche del 13 de enero 2008, y veo que 292.364 personas han
visto ese video. Todos menos los directores de todos los periódicos y de todas las TV de occidente.
Otras decenas de files
tv, en You Tube, en Wikipedia, en otros sitios, analizan, hacen comentarios,
desde hace dos meses y nadie escribe ni un renglón, ninguno de los medios de
comunicación del “mainstream”(los medios de comunicación más importantes)
dedica un renglón, una imágen a la explosión de interrogantes contenida en esas
palabras. “El Economist”, ilustre
mampara, como muchos otros, ha dedicado apenas una portada de su penúltimo
número a Paquistán, definiéndolo “el lugar más peligroso del mundo”, pero no ha
dedicado ni siquiera medio renglón a esta noticia. Y nosotros estamos todos
involucrados en la lucha mundial contra el terrorismo, pero ningún gobierno,
tampoco el gobierno americano, tampoco la Cia, tampoco el FBI, se dan cuenta de
que la persona que han indicado como jefe del terrorismo mundial la han matado,
o podrían haberle matado. El presidente George Bush sigue repitiendo sus
jaculatorias sobre el terrorismo y sus amenazas contra Irán y nadie le ha dicho
nada. Ni siquiera ese Dios en la espalda del que, cuando está de mal humor,
llora por la mañana después de haberle implorado que baje a hacerle compañía.
No piden ni siquiera
saber cuando, eventualmente, habría sido asesinado. Quizás porque alguien teme
haber mandado al aire una declaración suya en video post mortem sin saberlo.
Quien sabe si ahora
Umberto Eco ira a revisar sus comentarios sobre la falta de la “garganta
profunda” respecto al 11 de septiembre. Cierto es que
Giulietto Chiesa
(periodista, europarlamentario y presidente de
Este artículo ha sido
publicado en la pagina web de Megachip: www.megachip.info