COMO CRECEN LOS FRUTOS
El sábado 17 de abril de 2010 se llevó
a cabo en el teatro Paz y Unión de la ciudad de Maldonado la
conferencia prevista en la que los oradores serían Rafael Ulloa que
proviene de los grupos RAHMA y Erika Pais por nuestra asociación Un
Punto en el Infinito. Esta actividad compartida tenía como finalidad la
unificación de conocimientos, o mejor que eso, propender a la unidad de
los distintos grupos espirituales, más allá de que cada cual tenga un
camino propio que hacer. Concurrieron unas setenta personas que
escucharon atentamente ambas ponencias. Además es bueno decir que casi
todos colaboraron a la entrada con un alimento no perecedero. Más allá
de estos detalles lo que quiero compartir con todos mis hermanos es un
hecho que me impactó y me emocionó. Nos sentamos en primera fila Alicia,
Victoria, Loreley y yo, a pedido de Loreley, que me propone sentarnos
cerca de Erika, así la apoyábamos. No es fácil subir a un escenario,
tener la responsabilidad de representar a Giorgio y trasmitir su
mensaje.
Erika dijo a todos que aunque no era el tema exacto de la
charla hablar de Giorgio Bongiovanni, su maestro, igual quería que los
presentes lo conocieran y entonces hace la presentación a través de un
video muy emotivo.
Comienza a hablar, cada vez más serena, como
hundiéndose primero en ella misma, para luego proseguir cada vez más
segura. Sin perder la sencillez en ningún momento, va emocionándome cada
vez más, y comienzo a sentir que esa misma entrega obediente y humilde
que hace Giorgio hacia los seres de luz, hacia el Cristo o la Madre
Celeste, así siento que va Erika, buscando hacer la misma entrega
espiritual hacia Giorgio, su maestro. Por momentos me parece como si
ella lo estuviera escuchando; como si una corriente, un puente invisible
se extendiera entre los dos. Pienso que esa es la magia de la vida, del
amor, de esta Obra, y no puedo evitar que venga a mi mente “ella es un
fruto de él”. Así inevitablemente mi ser se va unos instantes de la
charla, en la que me quedo sintiendo, recordando cuando Giorgio llegó en
el 2004 diciendo que venía a esta tierra para fundar puntos de luz, de
los cuales se extenderían haces de luz hacia Latinoamérica.
Vuelvo,
sigo escuchando, confirmo una vez más mientras escucho a la otra
“corriente espiritual”, -sin pretender juzgar la ponencia o lo diferente
que puede tener con la obra de Giorgio- que mi camino, mi afinidad, que
mi lugar sólo puede estar con su obra, que sólo puedo quedarme y
comprometerme con este camino. Me siento agradecida de sentir así, de
que la vida me haya dado este inmenso regalo.
Adriana Navarro.
22
de abril 2010