CRONICA DE LA CONFERENCIA QUE EL DR. JUAN ALBERTO RAMBALDO DIERA EL PASADO 24 DE ABRIL EN LA CIUDAD DE CAMPANA.

La cita era a las 16:00 hs. de un día sábado iluminado por el Padre que entibiaba la suave brisa y nos acariciaba permanentemente. La Madre brillaba y nos perfumaba con la fragancia de sus flores multicolores. El lugar destinado para la charla estaba amorosamente arreglado. Todos los detalles habían sido tenidos en cuenta por un grupo de jóvenes que nos esperaban con el corazón en las manos y con el alma encendida de amor por la Obra mesiánica de Giorgio… nuestro amado Giorgio.

Mientras llegaba la gente, se pasaban videos con imágenes que abrían las conciencias. La música armonizaba lentamente, casi imperceptiblemente, a todas esas almas sedientas de verdad, de amor y de justicia.

Paola presentó la Asociación del Cielo a la Tierra. Brevemente hizo referencia al hacer de la misma en Campana y dio lugar al comienzo de la charla.

Juan Alberto tomó la palabra y lentamente el Mensaje fluyó… las palabras iban modificando gestos… miradas… sentimientos, en todos nosotros y en todos los que allí estaban presentes. Surgieron las preguntas y las respuestas fueron dadas con conocimiento y humildad.

Se habló de los silencios que la iglesia de los hombres mantuvo celosamente para que la Verdad no se conozca, se habló de la guerra por las almas, del libre albedrío. Se mostró una visión de nosotros como naturaleza, como partes de ella y no como espectadores de la misma…Le preguntaron si había que reconocer el Yo Soy dentro de cada uno y no mirar para afuera, a lo que Juan Alberto respondió “ El adentro y el afuera, no existen como conceptos individuales, son la misma cosa, muchos crecen en su interior, pero no se puede ver solo un lado, todo es afuera como lo es adentro… “

“… Lo que denominamos realidad es un espejo de lo que somos nosotros y de lo que emanamos o como reaccionamos frente a cada situación”…

Realmente surgieron las respuestas… Descubrir que nosotros somos artífices de nuestros destinos y saber que está en nosotros la posibilidad de elegir (ya que se nos regaló el libre albedrío para aprender y evolucionar), provocó en todos una tristeza infinita… Lo que se nos dio como un don lo convertimos en el error permanente, nos dejamos dominar por el egoísmo y los apegos materiales, con la célebre frase “El fín justifica los medios“, creamos guerras, matamos a nuestros niños y con nuestra indiferencia y nuestro silencio somos partícipes de genocidios y todo tipo de miserias humanas. Juan Alberto golpeó en las puertas de nuestras conciencias, revolucionó nuestras fibras más íntimas y nos llamó para unirnos y ser parte del ejército del Cristo.

“Hay una guerra desatada por la salvación de las almas, una sola que salvemos es una batalla ganada para el Cielo…” Muchos fueron los conceptos que surgieron esa tarde, muchas las conciencias que se abrieron, todos los presentes supieron que es inminente la manifestación del Maestro Jesús-Cristo en la Tierra… pero que esta vez vendrá con la espada de la justicia.

Al terminar la charla las personas fueron saliendo inmersas en sus pensamientos, ya nada sería igual, ahora SABIAN.

Pero no todo terminó ese día, el domingo luego de descansar Paola y Agustín nos llevaron a la sede de la Asociación del Cielo a la Tierra de Campana, donde nos encontraríamos con Damián, Agustín 2 y Magalí, además de dos niños hermosísimos que desde hace algún tiempo cuentan con ese lugar para sentirse ellos mismos, donde pueden hablar de lo que sienten cada día, de sus experiencias cotidianas con la Virgen… con el Cielo. La emoción nos embriagó cuando llegamos al barrio humilde donde nuestros jóvenes hermanos trabajaban cada día para despertar conciencias. En esta sede se ofrecen clases de arte a los niños, se les regala amorosamente un espacio donde el conocimiento los va haciendo libres, una forma de ver la vida con respeto, con amor… así todo es posible. El arte y la Verdad hacen que en cada uno de estos niños crezcan alas… ellos también son los niños del Sol.

Agradezco al Padre por regalarme el privilegio de constatar una vez más, que siempre la suma de voluntades, como en este caso la de estos cinco jóvenes, puede cambiar la realidad de muchos, sin egos, sin protagonismos, simplemente con la convicción de ser y pertenecer a la Obra del Cristo.

Ale Maceiras.