El Dorado


Estábamos en el Arca Alea Lores, luego de haber visto la estupenda astronave filmada por Antonio Urzi, comenzamos a hacer preguntas a Giorgio.

La primer pregunta fue ¿porqué el bellísimo lugar que se encuentra bajo la Tierra se llama “El Dorado”.

Giorgio responde: - “¡Porque es todo de oro!”

Pero nuestra curiosidad no se detiene e inundamos a Giorgio con muchísimas preguntas. Él con tanto amor nos responde contándonos y explicándonos muchísimas cosas que no sabíamos y que nos dieron mucha felicidad. Cuando sucedan en el mundo tantas catástrofes naturales todos los niños del mundo de todas las razas serán salvados por los Seres de Luz que nos vendrán a buscar con astronaves gigantescas, del tamaño de una ciudad, serán como pequeñas partes de El Dorado, viviremos en casas diferentes a las nuestras, no de cemento, sino de espejos y vidrios. Por cualquier lado que vayas habrá una computadora invisible que responderá a cualquier pregunta que le hagas. Cuando quieras comer bastará con decir por ejemplo: “¡Banana!” y te llegará una banana, no se comerá carne porque no se matarán más animales y podrás hablar con ellos a través de la computadora que te traducirá todo lo que dices y también todo lo que dicen ellos. Cuando vayas al cine todo será en 3D pero no tendremos que ponernos las gafas especiales porque es como si nos encontráramos dentro de la película, es decir, a todos los actores los ves de cerca pero hablan entre ellos. Cuando vayas a un negocio podrás tomar todo lo que te hace falta gratuitamente porque no existirá el dinero, pero sólo podrán ser pocas cosas porque habrá una máquina que sonará si tomas demasiadas cosas que no necesitas y si insistes llegará un robot inteligente que tendrá que quitarte todos los objetos, porque no podrá existir el desperdicio, porque todos en el mundo tendrán que tener lo necesario. Las escuelas serán diferentes a las nuestras porque harás siempre animación sobre el estudio y habrá todas materias artísticas y creativas. Los niños podrán salir solos tranquilamente de sus casas porque no habrá más peligros y ya no tendrán que tener miedo.

¡Esperad su regreso!


Italia Octubre de 2010

Dos niñas de 9 y 10 años.