EL
PRECURSOR
Estos tiempos son cada vez más
difíciles y cotidianamente es cada vez más difícil vivir en este
mundo donde habría que rehacer todo.
La visita de Giorgio para buscar
alojamiento y mudarse a Palermo es una profecía ya anunciada hace
alrededor de 5 años en un viaje que hice a Pordenone para
encontrarlo en una conferencia, donde tuve la posibilidad de
conocerlo.
“Hola Giorgio...soy Giovanni y
vengo de Palermo”. Giorgio con su habitual sonrisa radiante me dijo
al final de nuestra breve conversación: “Saludos de mi parte a
Palermo...yo iré a Palermo...”
Entonces
no entendía mucho el significado de esa frase, pero hoy está en
pleno desarrollo y su vida, o mejor dicho mi vida, se ha convertido
en parte de esa obra que se manifiesta a través de un señalado del
Cielo llamado Giorgio Bongiovanni.
El
tiempo ha llegado y Giorgio muy pronto
se trasladará a Sicilia para cumplir la última parte de su misión
en una tierra que lo ha visto nacer, crecer espiritualmente y
preparado para una batalla sutil por algunos aspectos y muy real y
práctica por otros.
Las ideas y los proyectos de
Giorgio son mucho más claros y determinados: “Tenemos que
despertar las almas de esta tierra que es la capital de la nueva
Galilea de los Gentiles y visitar todos los pueblos de las nuevas
provincias para atraer a las almas a la verdad y prepararlos a la
segunda venida de Cristo. Pero también señalar el rostro del mal”.
Cuando
escribimos sobre Giorgio en nuestras crónicas a menudo podría
parecer, para quien lee, un elogio continuo y quizás una exageración
en el describirlo, creo que todo esto sea cierto, pero es la verdad.
Giorgio es un hombre que no nos deja indiferentes y que tampoco pasa
desapercibido, su personalidad y su energía muchas veces llega antes
de que se lo vea físicamente, como si su presencia energética se
percibiera desde antes y luego su presencia física...creo que muchos
de nosotros a menudo tenemos esta sensación.
Hace
poco he regresado de Pordenone, donde se desarrollara el FUNIMA Day y
junto a otros hermanos pasamos unos días en el Arca Alea-Lores,
donde compartimos cenas y comidas con Giorgio, donde palpamos la
simpleza de la vida en comunión con “la señal de la cruz”.
Encontramos al gran Raúl y a
Gaby, su incansable compañera. Qué podemos decir de Raúl: ¿un
misionero o un hombre mandado por el cielo?
Creo que no hay mucha diferencia,
este hombre es un Espíritu que ha decidido sacrificarse en pos de
una promesa hecha a la Santa Madre y a Su Hijo Jesús, de trabajar a
favor de la vida para aliviar el sufrimiento de quienes buscan ayuda
en el cuerpo y en el espíritu.
Y así concluyo esta breve
reflexión diciendo que hace 2000 años el “PRECURSOR”, un hombre
vestido con piel de camello anunciaba la venida de un “HOMBRE-Dios”,
al cual no era digno ni siquiera de desatarle los lazos de las
sandalias, cuando gritaba a las multitudes que se arrepintieran
mientras curaba y acusaba a los tiranos. Hoy esta historia se repite
una vez más, como si fuese una voz perpetua que anuncia lo mismo que
hace 2000 años...quien tenga oídos para entender que entienda.
En verdad os digo, queridos
hermanos que a distancia de tan poco tiempo me encuentro junto a una
señal divina la cual he siempre buscado y a un Amigo – Maestro,
que busco desde hace toda una vida, a gente que lleva una vida
extraordinaria y esperanzada en un nuevo mundo.
Creo que aún se me escapa algo,
porque casi no logro a metabolizar lo que está ocurriendo en mi
vida.
En Fe
Micale Giovanni
Palermo
12 de diciembre de 2010