Damos las gracias a la Directora Lic. Karla y a su grupo de colaboradores del Albergue, por las facilidades prestadas para la realización, la presentación del video-visual “ Los Mensajes Secretos de la Virgen “ Que Dios los bendiga.


La cita fue a la 9:30 AM del Domingo 19, a unas calles  del Alberge Cais para jóvenes y adultos. Habían pasado algunas semanas de la convocatoria que lanzamos entre nuestros amigos, compañeros de trabajo, familiares y conocidos; para hacer acopio de ropa de invierno, productos de aseo personal y estábamos a la expectativa de la respuesta. Cecilio y  Raúl ya me esperaban para ir a organizar y checar los últimos detalles para la presentación del documental “Los Mensajes Secretos de la Virgen, que la Directora de dicho Albergue nos había autorizado.

Al llegar al lugar se percibía inmediatamente un ambiente de tristeza y de mucho, muchísimo sufrimiento. Los rostros de aquellos jóvenes y adultos, solo podían ofrecer miradas duras, miradas vagas, miradas endurecidos por el dolor. Casi en su totalidad estas personas eran víctimas de violencia intrafamiliar y habían huido de familias disfuncionales, para terminar refugiándose en lo que ellos consideraban su nueva familia, para poco después terminar inevitablemente inhalando solventes y drogándose.

Aunque teníamos programado iniciar la presentación a las 10 AM, ésta se retraso debido a que esa hora coincidió con el desayuno en el lugar y las gente encargada de el lugar no terminaban aún con la limpieza de la sala asignada para tal fin. Una televisión y un reproductor de DVD también fueron amablemente cedidos para la presentación por la Directora de este albergue que funciona a base de voluntariado.

Al mismo tiempo Jesús, Verónica, Francisco y Rafael, recibían el acopio a unas cuantas calles del lugar. Una hora más tarde de lo planeado y con una pequeña introducción, dimos inicio a la presentación del documental. En la sala se juntaron aproximadamente 20 jóvenes entre los 13 y los 20 años de edad. Algunos de los cuales abandonaron la sala en el transcurso de la presentación, mientras otros seguían con atención las imágenes en el monitor. Al finalizar el documental algunos jóvenes nos solicitaron algunas copias del Documental con la intención de hacérselos llegar a sus familiares de los cuales estaban distanciados.

Algunos otros preguntaban si regresaríamos para presentarlo nuevamente, e invitarlos a expresar cualquier duda. Nos hemos comprometido con ellos a volver pronto. Nosotros sentimos el Ferviente deseo de que la Madre Celeste y su Hijo, El Cristo; llevaran la paz y el amor a esas vidas destruidas por el orgullo de los demás.

Para ese momento Jesús, Verónica, Francisco con otra chica que le acompañaba y Rafael, habían llegado al albergue y “oficialmente” hicimos entrega a la Directora del lugar de lo recabado. Tristemente notamos que la respuesta no fue la esperada, mucho menos después de conocer de cerca las necesidades y carencias con las que sobreviven en el lugar. Al despedirnos de los jóvenes se sentía un ambiente más relajado, algunos de ellos incluso bromeaban con nosotros. Había cierta nostalgia entre nosotros por lo que vimos, sentimos y percibimos. Ya lejos de ellos nuestra Hermana Verónica, no pudo reprimir el llanto por el cúmulo de emociones experimentadas.

Con un agradecimiento final a la Directora del albergue, abandonamos el lugar, fue hermoso para nosotros notar que una de las jovencitas que había visto el documental, nos despidió hasta la reja, que era custodiada por una mujer policía, bajo la sombra de un árbol afuera del lugar, nos quedamos a conversar, compartimos experiencias, hablamos de la obra que tiene nuestro Amado Giorgio; y acordamos continuar con el apoyo a este albergue.  Además de solicitar el permiso para transmitir el documental a la población de adultos mayores del lugar,

Mas tarde y después de acordar reunirnos 15 días después; nos despedimos, y aunque ninguno de nosotros lo dijo, nuestras miradas habían cambiado, algo había tocado nuestros corazones y nuestras vidas; y nos había hecho diferentes, después de ver de cerca lo que pocas veces imaginamos, no podríamos volver a ser igual.


¡Tenemos tanto trabajo por hacer!

Pro Arca México

Carlos Alberto Santana Pacheco    

México D.F.   

24 de Diciembre de 2010