
PRUEBAS Y CONSOLACIONES
Giorgio da una definición bien precisa al estado de ánimo que precede esta experiencia mística:
afligido, así se siente después del enésimo problema que se le presenta. Vacío de toda energía recoge todas sus fuerzas para hacer una humilde pero decidida petición al Maestro.
Un hombre que desde hace 21 años lleva en su cuerpo los estigmas de nuestro Señor, un hombre que durante sus casi cotidianas sangraciones tiene visiones del Maestro y recibe mensajes de El, de los Seres de Luz, de la Madre Santísima y del Padre Adonay, que ha viajado y viaja por el mundo divulgando un mensaje Universal: el próximo retorno de Jesús-Cristo con gran potencia y gloria, que ha adquirido y divulgado notables cantidades de material que demuestra la existencia de Seres procedentes de otros mundos y de otros Universos (www.giorgiobongiovanni.it), que redacta desde hace años la revista AntimafiaDuemila para que se arroje luz sobre los atentados del ’92 – ’93, hombres justos sobre cuya sangre se ha fundado el nacimiento de la segunda República (www.antimafiaduemila.com), fundador de la Asociación Funima International Onlus, que sostiene a muchos niños a quienes les es negada la infancia y que son las primeras víctimas de esta sociedad cruel que devora a sus propios hijos en los circuitos de la prostitución infantil, de la pedofilia, del hambre, de las guerras (www.funimainternational.org), un hombre que como hombre pide de encontrarle.

Y es así es que en una visión se le aparece el Maestro diciéndole: vete a la casa de la oración a Latisana.
Llegado a la ciudad de Latisana y después de aparcar el coche, mientras se pregunta donde está la iglesia, oye los toques de campana y siguiendo el sonido llega delante de la iglesia. Más tarde descubrirá que se trata de la iglesia de la abadía de San Juan Bautista.
Dentro nota a la derecha, poco antes del altar, un crucifijo del tamaño de un hombre y se detiene. La iglesia está vacía excepto por una señora anciana que pasa a su lado, se sienta a tocar el órgano y comienza a cantar himnos a María. Señor levanta la cabeza háblame – así sigue diciendo, como los niños que desean ardientemente una cosa e insisten y oran para que se la den - Señor, levanta la cabeza háblame, Señor levanta la cabeza háblame..............
Así por mucho tiempo, Giorgio calcula que habrían pasado unos veinte minutos, la cabeza agachada del crucifijo se alza los ojos se abren y el Maestro habla a su humilde mensajero.
........... hasta el 5 de septiembre –final de las continuas pruebas que últimamente le vejan.
......... ahora vete donde Mi Madre, dándose la vuelta ve la estatua de la Madre Santísima que antes no había visto, situada un poco más atrás, a la izquierda de la nave y se acerca a ella. Se prostra delante de la bellísima estatua, que “vive” y le consuela así: ........ Has hecho todo lo que tenías que hacer, pero no te dejo solo, tienes a todos tus hermanos.

Las estatuas vuelven a ser estatuas y la música termina. La señora anciana que tocaba el órgano se va y Giorgio, no obstante la gran emoción, empieza a mirar a su alrededor.
A la izquierda del altar hay un cuadro grande. La cabeza de Juan el Bautista apenas decapitado está por ser colocada sobre la bandeja del verdugo, donación del rey Herodes Antipa a Salomé, hija de Herodiade.
Estamos aquí delante de la iglesia donde Giorgio ha vivido esta experiencia mística.
El nos ha llamado para hacernos partícipes (lamentablemente, debido al poco tiempo que tiene a disposición, estamos sólo una parte de los hermanos de Pordenone) y nos hace de guía.
La iglesia está abierta porque poco después será celebrada la Misa. En el interior poquísimas personas, sobretodo ancianas, rezan el rosario. Con respeto por el lugar de culto seguimos a nuestro guía.
A la derecha vemos el crucifijo, con la cabeza agachada, la sangre que emana de las heridas.

A la izquierda de la nave, un poco más atrás, la INMACULADA CONCEPCION (así está escrito en la estampita que hemos tomado), está protegida por un cristal, bellísima.
Nos movemos con cautela para no molestar y sacamos fotografías, he aquí el cuadro del pintor Veronese: la decapitación de Juan el Bautista.
Un joven párroco de color está ocupado en los preparativos para celebrar la Misa. Una señora anciana sentada a poca distancia me hace una señal para llamarme, me dice que nos ha visto hacer muchas fotos y que detrás del altar hay un bellísimo cuadro, me parece entender que es antiguo.
Me acerco para ver más para dejar contenta a la señora que por un verdadero interés.
Debo apresurarme y saco rápidamente tres fotos porque la Misa está por empezar y el párroco nos ha pedido expresamente que no saquemos fotos durante la celebración religiosa. Más tarde, observando mejor el bellísimo cuadro, me he preguntado como fuese posible tenerlo escondido detrás del alto tabernáculo que hace imposible poderlo admirar.
Jesús el Cristo resucitado, la luz del mundo y sobre ello unas palabras escritas en la pared:
CHRISTUS REGNA

Después del canto “Alabad a DIOS” (en la página 144) inicia la Misa.
El perdón es el tema de la homilía y se lee la parábola de “el deudor inhumano” del Evangelio según San Mateo, capítulo 18... entonces Pedro se acercó y le dijo: “Señor, ¿Cuántas veces pecará mi hermano contra mí y yo le perdonaré? ¿Hasta siete veces?” Jesús le contestó: Jesús le dijo: --No te digo hasta siete, sino hasta setenta veces siete.
“Por ésto, el reino de los cielos es semejante a un hombre rey, que quiso hacer cuentas con sus siervos.
Y cuando él comenzó a hacer cuentas, le fue traído uno que le debía diez mil talentos.
Puesto que él no podía pagar, su señor mandó venderlo a él, junto con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, y que se le pagara.
Entonces el siervo cayó y se postró delante de él diciendo: "Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo."
El señor de aquel siervo, movido a compasión, le soltó y le perdonó la deuda.
Pero al salir, aquel siervo halló a uno de sus consiervos que le debía cien denarios, y asiéndose de él, le ahogaba diciendo: "Paga lo que debes."
Entonces su consiervo, cayendo, le rogaba diciendo: "¡Ten paciencia conmigo, y yo te pagaré."
Pero él no quiso, sino que fue y lo echó en la cárcel hasta que le pagara lo que le debía.
Así que, cuando sus consiervos vieron lo que había sucedido, se entristecieron mucho; y fueron y declararon a su señor todo lo que había sucedido.
Entonces su señor le llamó y le dijo: "¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste.
¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, así como también yo tuve misericordia de ti?"
Y su señor, enojado, le entregó a los verdugos hasta que le pagara todo lo que le debía.
Así también hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a su hermano.
Giorgio volverá sobre este importante tema durante el encuentro espiritual del sábado 14 de agosto en el Arca 3.
Terminada la misa salimos fuera y él nos explica los últimos detalles de esta extraordinaria experiencia inclusas algunas “coincidencias” que después he comprobado a través de internet:
La iglesia de la abadía de San Juan Bautista de Latisana es una de las zonas pastorales que dependen de la jurisdicción de la Parroquia Santo Espíritu de Pertegada cuya sede parroquial se encuentra en la calle Florida http://www.pertegada.it/parrocchia.html (Floridia es el pueblo natal de Giorgio, anteriormente se llamaba Florida).
Pocos momentos todavía junto a Giorgio y después subimos a los coches para volver a casa.
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GIORGIO CON LOS HERMANOS FRENTE A LA ESTATUA DE CRISTO
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Giorgio con los hermanos frente a la estatua de la
Inmaculada Concepción y Detalle de la entrada Principal
La fraternidad a la que hemos sido llamados en la Obra de Juan nos exhorta a la unión y al apoyo recíproco, son claras las palabras de la Madre Santísima, Madre que nos nutre, que amonesta y que consuela: Has hecho todo lo que tenías que hacer pero no te dejo sólo, tienes a todos tus hermanos.
Cada uno de nosotros encuentra su lugar en la Obra de Juan y es Cristo el Rey, el gobernador.
Dóciles como corderitos nos modela según su voluntad pero fuertes como leones al afrontar las pruebas de la vida sosteniéndonos recíprocamente.
... ... ... ... ... que el más grande entre vosotros sea como el más pequeño y el que gobierna como aquél que sirve. En efecto, ¿quien es más grande, el que está a la mesa o el que sirve? ¿No es quizás el que está a la mesa? Sin embargo yo estoy entre vosotros como aquel que sirve.
Y en fin el Maestro nos ha dejado la llave de la fraternidad: amaos como yo os he amado.
En unión con todos los hermanos del Arca Alea-Lores,
Mara della Colletta
Sandra de Marco
San Giovanni di Polcenigo (PN)
20 de agosto 2010