
HE ESCRITO
EL 9 DE MAYO DE 1.998:
¿QUIÉN
TIENE MIEDO A LA ANTROPOCRACIA?
Ha sido dicho y
escrito: “
El Maestro
Jesús exhorta al despertar de los valores espirituales con la frase: “YO SOY
EL CAMINO,
En el curso de
los tiempos los conceptos Crísticos han continuado resonando hasta nuestros
días, aún cuando las fuerzas oscuras y adversas quieren evitar su realización.
Os recuerdo el
lema francés acuñado por Cagliostro: “Libertad, Fraternidad, Legalidad”,
que introduce en la conciencia el deseo de realización, desgraciadamente desembocado
en la violencia contra el régimen absolutista vigente en Francia en el
1.700.
Antes de
Hoy, yo, Giogio
Bongiovanni, portador de los Estigmas de Jesús Crucificado, Testigo del Mensaje
de Fátima al cual está ligado mi experiencia, afirmo que en la conversión que
desarrolla transformación y cambio, está la puesta en práctica de la Antropocracia,
que significa ”Gobierno del hombre” (del griego Antropos = hombre y
Cracia = gobierno).
El trípode
sobre el que se apoya el fundamento del proyecto se encuentra en:
1) la actuación de la justicia;
2) la tutela del derecho a la vida;
3) la libertad de expresión del pensamiento y
de la creatividad del hombre.
¿Por qué temer
a aquello que es posible de conseguir y viene de Maestros y
Cuando se
quiere profundizar el mensaje de un iluminado es necesario evitar toda posible
cristalización porque se arriesga en terminar fosilizando,
Es necesario
“despojarse de los hábitos viejos para revestirse de nuevos”.
LOS DIEZ
MANDAMIENTOS Y LA ANTROPOCRACIA
Yo soy el Señor tu Dios.
No tendrás otro Dios aparte de Mí.
No pronunciarás en vano el nombre de Dios.
Recuerden de santificar las fiestas.
Honra a tu padre y a tu madre.
No matar.
No cometer adulterio.
No robar.
No decir falso testimonio.
No desear la mujer ajena.
No desear las cosas de los demás.
Moisés dijo al
pueblo: «...No tengas temor, Dios ha venido para ponerlos a
PARA
COMPLETARLA...».
Y dejó dos
nuevos mandamientos:
AMA AL PRÓJIMO COMO A TI MISMO.
NO LE HAGAS A OTROS LO QUE NO QUIERES QUE
TE HAGAN
A TI.
Se me preguntó
la relación entre la Antropocracia y los diez mandamientos. Yo respondo: como
ya fue dicho y escrito, confirmo que el «proyecto antropocrático» (gobierno del
hombre) fue fundado sobre la enseñanza espiritual de Cristo, que se encarnó
para ofrecer al hombre la redención y con su venida trasmitió los valores de
justicia, de solidaridad, de altruismo, de la expresión creativa del pensamiento,
y por lo tanto la liberación de la esclavitud material y la posibilidad de un
reino de Amor, de Justicia y de Paz.
La renta de
ciudadanía.
La fiscalidad
monetaria.
La Justicia es
la primera exigencia, sea social o individual; debe ser organizada garantizando
los derechos del hombre, el equilibrio y corrección de los errores humanos,
sobre todo como barrera de todas aquellas formas de engaños y coerciones que un
individuo -o un conjunto de individuos- podrían imponer a otros similares o al
ecosistema, Madre Tierra que hospeda y nutre todas las formas vivientes. La
Justicia divina regula la armonía y la evolución del cosmos.
La solidaridad
y la defensa de los legítimos derechos humanos, junto al derecho a la vida, son
la expresión directa de la Justicia.
El poder
jurídico será ejercido por la magistratura, órgano elegido por los ciudadanos y
formado por hombres que serán los tutores y los ejecutores de tal poder sobre
el plano material, humano, social y espiritual y moral; por esto ya es suficiente
la aplicación de la infalible ley divina de causa y efecto o karma. Los órganos
de la magistratura deberán ocuparse de hacer respetar la ley, por lo tanto
serán moralmente elevados y exentos de la posibilidad de tentación de intereses
y corrupción personal en el desenvolvimiento de la misión del servicio público.
Los códigos penales del proyecto antropocrático constituyen la expresión ejecutivo-material
de los diez mandamientos, leyes dadas directamente por Dios al hombre sobre el
monte Sinaí, en el pleno respeto de todas las expresiones culturales y
religiosas de las varias civilizaciones.
Muchas
sociedades de otros mundos han planificado y realizado la
Como todos los
ciudadanos de mi país -donde la prerrogativa de la solidaridad es afirmada
públicamente- tomo nota de que los impuestos están en continuo aumento y el
sistema grava sobre todo a los trabajadores, los pequeños artesanos y los
pobres.
Yo soy “una voz
que grita en el desierto del s. XX” y pregunto “¿dónde está el espíritu de
solidaridad proclamado en nuestra constitución?”.
¿Por qué
nuestros políticos no declaran abiertamente que su labor está
Debo declarar
amargamente que vivimos en una sibilina dictadura enmascarada de democracia. Mi
indignación es aquella de la gente que trabaja próxima a mí, y aquella de tantísimos
ciudadanos, que nace de un profundo sentido de usurpación por esta tiránica
situación. Yo no soy un hombre que acepta pasivamente: aprendo de la
antropocracia que existe la vía de salida a este sistema; que se puede realizar
el proyecto de una nueva sociedad, proyecto que cualquiera puede profundizar
utilizando el documento adjunto a la revista “Tercer Milenio” del
mes de mayo (quien desee recibir esta
revista, puede solicitárnosla a través de info@delcieloalatierra.es , le
daremos información de cómo hacerlo).
Resumidamente,
el proyecto se articula sobre puntos cardinales:
* Institución
de la fiscalidad monetaria para producir la recuperación de los
fines sociales
del enorme valor monetario destruido anualmente.
* Renta de la
ciudadanía generalizada, para consentir la libre contratación
individual en
cualquier campo y la libre reestructuración de la empresa.
* Control por
parte del orden jurídico, elegido por los ciudadanos y garante de todos los derechos
del individuo.
La verdad sea
dicha; después de atento y profundo análisis, puedo atestiguar que actualmente
la única posibilidad de intervención a nivel social, económico y político para
nuestro país es la antropocracia.
Yo, Giorgio
Bongiovanni, afirmo que el proyecto del “Gobierno del Hombre” está fundado
sobre bases éticas y espirituales estrechamente vinculadas al Mensaje Crístico
y será sostenido, apoyado y difundido. El hombre realizado y conciente podrá
desarrollar su capacidad en una sociedad reorganizada y sobre todo sanada en
beneficio de todos, venciendo los males del mundo según las enseñanzas de
Jesús-Cristo, para que la esperanza de aquellos que sufren se vuelva certeza.
Una Voz
que Grita en el Desierto
Giorgio
Bongiovanni
Estigmatizado
Porto S:
Elpidio, 19/05/98.