ESPIADOS

EL ESTADO-MAFIA CONTRA EL ESTADO

Parece que estamos en medio de una histotia de espías. Seguimientos, interceptaciones, dossier secretos, espias y espiones. Sin embargo no. Estamos en Italia, año 2007.

Con consternación tomamos nota de estas informaciones y nos damos cuenta que, de vez en cuando se escribe diciendo que los servicios secretos del estado tienen desvíos de información y sobre estos desvíos es que en estos años se ha desscargado la culpa de todas las malas acciones, pero más bien son los servicios en si precisamente los desviados.

Controlaban, estudiaban y apuntaban el dedo contra los potenciales enemigos del gobierno, magistrados comprometidos en las investigaciones mas delicadas sobre mafia y politica o terrorismo, considerados enemigos, a los que habia que “desarticular”.

Vivimos una paradoja. El Estado que se tiene que proteger la espalda del Estado-mafia.

Existe una extraña tensión en el aire, un clima inquietante de cambios inducidos, de equilibrios forzados hasta el límite, listos para ser alterados una vez más.

Despues del fichaje de los periodistas enemigos se siente en el aire un hedor maloliente de guerra fría y nos lo indica, también, el termómetro mafioso con este retorno de los jefes sicilio-americanos (sicilianos-americanos) y con la inauguración sangrienta del después de Provenzano.

Una nueva Cosa Nostra muy filo-americana que pudiera ser útil en los próximos escenarios de guerra que la armada estadounidense esta ya delineando, asi como fue para el estrago de Portella della Ginestra y para la base de los misiles en Comiso.

La Sicilia mafiosa, la de los criminales que somete la Sicilia de los honrados, ya esta predispuesta a acoger peticiones desde más alla del Oceano garantizadas tanto por Totuccio Lo Piccolo como por Matteo Messina Denaro cuyo territorio es sede de los enlaces entre servicios secretos, masoneria y poderes obscuros de todo tipo. Dispuesto a prodigar favores en cambio de recibirlos a su vez.

No se prevee nada bueno en el horizonte, ni tampoco por parte de este gobierno que esta desarrollando de nuevo la misma politica desastrosa  del 1996 y que esconde su propia derrota detrás de la fachada de un nuevo partido, que no tiene nada de nuevo, ni siquiera en las palabras de exordio de su pseudo portavoz Walter Verltroni. Quien, obviamente, no ha mencionado la lucha contra la mafia ni de recuperar los capitales ilegales para invertir en las estructuras mas necesitadas de nuestro Pais, tal vez  destinarlas a las víctimas de la mafia a quienes hasta hoy, oficialmente, además de negarles la verdad, se les niega también los fondos a los que tendrían derecho. Fondos que, sin embargo, no faltan para espiar a magistrados y periodistas que están en primera linea y para financiar el rearme de las “misiones de paz”.

Giorgio Bongiovanni